Procurador en Torrejón de Ardoz

Los procuradores de los Tribunales somos profesionales altamente cualificados, pues la Ley nos exige estar en posesión del Título de Derecho y, además, estar colegiados para poder ejercer. Gracias a esta elevada formación, sumada a los años de experiencia que acumulamos en nuestro Despacho, podemos desarrollar la principal función que tenemos asignada: la representación procesal del cliente. Esto consiste en representar ante los Tribunales a nuestro cliente, actuando en su nombre. Además, llevamos a cabo muchas tareas que ayudan a agilizar el proceso judicial, de forma que pueda resolverse en el tiempo previsto. Entre dichas tareas se encuentran las siguientes:

  • Presentación de aquellos escritos redactados por el abogado.
  • Llevar el cómputo de fechas y plazos del proceso.
  • Colaborar con los órganos jurisdiccionales.
  • Tramitar oficios, mandamientos y exhortos (actos de comunicación judicial).
  • Publicar edictos y anuncios oficiales en Boletines Oficiales, periódicos, etc.
  • Gestionar y pagar las tasas judiciales.
  • Asesorar jurídicamente al cliente en aquellas dudas que tenga.
  • Etc.

Procurador en Torrejón de Ardoz

Al encargarnos de estas mencionadas tareas, el abogado puede dedicarse a la defensa técnica y así, como hemos dicho, se consigue agilizar el proceso judicial. La labor del procurador no es muy conocida y en muchos casos se considera poco útil, pero como vemos, esto no es así realmente. Es una profesión de gran importancia y se ha venido desarrollando a lo largo de los años, de forma que el procurador trabaja conjuntamente con el abogado.

Nos gustaría informarle de que existen varios tipos de procesos: los de tipo civil, penal, laboral y contencioso-administrativo. La Ley establece en qué casos será obligatorio llevar procurador y abogado y cuáles solo se precisa abogado. Así pues, le recomendamos que consulte con nosotros para que podamos ayudarle con esta cuestión. De cualquier modo, aunque no sea obligatorio contar con un procurador, el cliente siempre puede hacerlo voluntariamente.

Para hacer nuestro trabajo el cliente tiene que otorgar un poder, es decir, un documento que habilita al procurador a actuar en su nombre. Así viene establecido en la Ley de Enjuiciamiento Civil: El poder en que la parte otorgue su representación al procurador habrá de estar autorizado por notario o ser conferido apud acta por comparecencia personal ante el letrado de la Administración de Justicia de cualquier oficina judicial o por comparecencia electrónica en la correspondiente sede judicial.

Otra duda común entre los clientes, además de las funciones del procurador, es saber cuánto habrá que pagarle. Nuestros honorarios se regulan, de forma similar a los notarios, por medio de un arancel: se trata del Real Decreto 1426/1989, de 17 de noviembre, por el que se aprueba el Arancel de los Notarios. De esta forma, el cliente puede saber con anticipación los honorarios que deberá abonar, y si bien es cierto que hay cierto margen de flexibilidad, los precios nunca podrán superar el 12% de lo que marca el arancel.

Nuestro Despacho se caracteriza por un trato personalizado, ya que cada cliente es distinto y requiere de una atención individualizada. Así, cuando decida acudir a nosotros, estudiaremos su caso concreto y nos adaptaremos al mismo. También nos esforzamos en utilizar un lenguaje que sea sencillo y comprensible, ya que algunos términos o cuestiones legales pueden ser algo confusas. En definitiva, haremos todo lo posible para resolver su caso de manera eficaz y para que quede satisfecho con el servicio.

Contactar con nosotros es muy fácil: ponemos a su disposición nuestro número de teléfono, así como nuestra web, de forma que pueda pedir cita previa en la forma que más cómoda le sea. A partir de ahí, nos reuniremos con usted y tomaremos nota del caso; si fuera necesario examinar alguna documentación, se lo comunicaremos con la debida antelación.

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